Reducir el plástico y los residuos de la compra no sucede de un día para otro. Requiere observar qué compramos, planificar un poco mejor y encontrar alternativas que encajen en nuestra vida cotidiana.
Julio sin Plástico puede ser una buena oportunidad para revisar algunos hábitos, pero no se trata de hacer una compra perfecta ni de sustituir de golpe todo lo que utilizamos. La idea es empezar por los residuos que generamos con más frecuencia y reducirlos siempre que tengamos una alternativa accesible.
En este artículo compartimos tres claves prácticas para reducir el plástico en la compra sin complicarse demasiado.
Cómo reducir el plástico en la compra
La prevención es el primer paso: si evitamos que un envase innecesario llegue a casa, no tendremos que preocuparnos después por cómo gestionarlo. Reutilizar lo que ya tenemos y alargar su vida útil también es más útil que comprar continuamente productos nuevos, aunque sean reutilizables.
1. Prepara un pequeño kit reutilizable

No necesitas comprar un kit completo para empezar. Revisa primero qué tienes en casa: bolsas de tela, bolsas de plástico que todavía puedas reutilizar, tarros, fiambreras o una bolsa para el pan.
Dependiendo del tipo de compra que hagas, puede resultar útil llevar:
- Bolsas reutilizables de distintos tamaños para fruta, verdura, pan o productos a granel.
- Una bolsa resistente para transportar la compra. Puede ser de tela, rafia o cualquier otro material que ya tengas y puedas utilizar muchas veces.
- Una bolsa específica para el pan, evitando así utilizar una bolsa nueva en cada compra.
- Recipientes limpios y adecuados para alimentos frescos, como queso, pescado, carne, aceitunas o productos preparados.
En España, los establecimientos de alimentación que venden productos a granel deben aceptar recipientes reutilizables adecuados y correctamente higienizados. El comercio puede rechazarlos si están sucios o no son apropiados para el alimento. Puedes consultar esta medida en la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados.
Consejo: guarda un par de bolsas plegadas en el bolso, la mochila o el coche. Así también podrás utilizarlas en las compras imprevistas.
2. Evita los envases innecesarios
Comprar a granel puede ayudar a reducir envases, pero no siempre está disponible, resulta más económico o encaja con nuestras necesidades. Cuando no sea posible, todavía podemos comparar distintas opciones.
- Escoge productos sin sobreembalajes. Si dos opciones son similares, fíjate en cuál utiliza menos material o un envase más sencillo.
- Evita las porciones individuales cuando no sean necesarias. Suelen generar más residuos por la misma cantidad de producto.
- Compra formatos grandes solo si vas a consumirlos. Un envase mayor puede generar menos residuo por unidad, pero deja de ser una buena elección si una parte del producto termina desperdiciándose.
- Prioriza los envases reutilizables o rellenables cuando exista un sistema real para devolverlos, rellenarlos o aprovecharlos en casa.
- Si el envase es inevitable, comprueba cómo se separa. No todos los materiales ni todos los envases se reciclan con la misma facilidad.
No existe un material perfecto para todos los casos. El impacto de un envase depende de su fabricación, transporte, peso, número de usos y gestión final. Por eso, antes de sustituir plástico por otro material de un solo uso, conviene preguntarse si podemos evitar el envase o reutilizarlo.
3. Planifica la compra y evita el desperdicio

Planificar lo que necesitamos ayuda a reducir tanto los envases como el desperdicio alimentario. Antes de comprar, revisa la despensa, el frigorífico y el congelador, y prepara una lista realista.
- Compra cantidades adaptadas a tu consumo. Más cantidad no siempre significa una compra mejor.
- Da prioridad a alimentos frescos, de temporada o vendidos a granel cuando tengas acceso a ellos y encajen con tu alimentación.
- Aprovecha mercados, tiendas de barrio y comercios a granel. Suelen permitir comprar cantidades concretas y utilizar bolsas o recipientes propios.
- Organiza algunas comidas con antelación. El batch cooking puede ayudarte a aprovechar mejor los alimentos y evitar compras de última hora.
- Conserva correctamente los alimentos y coloca delante los que necesitas consumir primero.
Los envases también cumplen funciones importantes, como proteger los alimentos y alargar su conservación. Reducirlos no debería provocar que desperdiciemos más comida. La mejor opción será la que permita comprar y conservar la cantidad que realmente vamos a utilizar.
Empieza por un cambio que puedas mantener
No necesitas transformar toda tu compra de una vez. Puedes empezar llevando siempre una bolsa, comprando el pan sin un envase nuevo o eligiendo un producto habitual con menos embalaje.
Reducir el plástico funciona mejor cuando el cambio es sencillo, se repite y podemos mantenerlo en el tiempo. Cada compra es una oportunidad para observar, comparar y decidir qué residuos podemos evitar de forma realista.

2 Comentarios
Consejos interesantes y necesarios
¡Muchas gracias Isabel!