La vuelta al cole suele venir acompañada de compras: libros, material escolar, mochila, botella, fiambrera… Pero una vuelta al cole más sostenible no consiste en sustituir todo por productos nuevos con etiqueta “eco”. El primer paso es mucho más sencillo: revisar lo que ya tenemos y comprar solo aquello que realmente hace falta.
Además de reducir residuos, reutilizar también puede ayudar a contener el gasto. Según una encuesta de OCU para el curso 2026/2027, el gasto escolar anual medio estimado alcanza los 2.484 € por hijo, aunque varía mucho según el tipo de centro y las circunstancias de cada familia.
Reutilizar material, buscar libros de segunda mano y evitar envases de un solo uso en la merienda son tres formas prácticas de reducir el impacto de la vuelta al cole sin complicarse.
Vuelta al cole sostenible: menos compras y más reutilización
Septiembre no tiene por qué significar empezar de cero. Una mochila puede durar varios cursos, una botella reutilizable no necesita sustituirse porque cambie el año escolar y muchas libretas, lápices o carpetas pueden seguir utilizándose.
La clave está en priorizar este orden: usar lo que ya tenemos, reparar o reutilizar siempre que sea posible y comprar solo cuando realmente necesitamos sustituir algo.
1. Revisa y reutiliza el material escolar
Antes de preparar la lista de compras, revisa con calma el material del curso anterior:
- Comprueba qué bolígrafos y rotuladores todavía funcionan.
- Aprovecha las hojas libres de las libretas.
- Reutiliza carpetas, estuches, reglas, sacapuntas y otros materiales que estén en buen estado.
- Repara mochilas o estuches si el problema tiene solución.
- Guarda, dona, intercambia o vende lo que ya no necesites pero pueda seguir utilizando otra persona.
No hace falta sustituir un producto que funciona por una alternativa aparentemente más sostenible. Alargar la vida de lo que ya tenemos suele ser la opción más sensata.
Cuando sea necesario comprar algo nuevo, podemos priorizar productos duraderos, recargables o reparables y materiales que puedan reciclarse correctamente al final de su vida útil. En productos de papel y madera también podemos buscar certificaciones como FSC o PEFC.
En el caso de bolígrafos, rotuladores y otros materiales compuestos por diferentes materiales, no existe una única solución de reciclaje válida en todos los municipios. Lo mejor es consultar las indicaciones del ayuntamiento o del punto limpio de tu localidad antes de desecharlos.
2. Libros de texto: préstamo, intercambio y segunda mano
Los libros siguen siendo una parte importante del gasto escolar. Según los datos publicados por OCU para el curso 2026/2027, el gasto medio anual en libros de texto se sitúa en unos 161 € en centros públicos, 237 € en concertados y 302 € en privados.
Antes de comprarlos nuevos, merece la pena comprobar si existe alguna de estas opciones:
- Programas de préstamo o reutilización del propio colegio o instituto.
- Intercambios organizados por el AFA/AMPA o entre familias.
- Programas de gratuidad o préstamo de libros de la comunidad autónoma.
- Libros que puedan pasar de hermanos, familiares o conocidos.
- Compra de segunda mano.
¿Dónde buscar libros de texto de segunda mano?
Además de plataformas generales de segunda mano como Wallapop o Vinted, siguen existiendo servicios especializados:
- Relibrea: una plataforma gratuita que pone en contacto a personas que venden y buscan libros usados.
- La Plataforma del Estudiante: especializada en la compra y venta de libros de texto de segunda mano.
Un consejo práctico: comprueba siempre el ISBN y la edición antes de comprar un libro usado, ya que puede haber cambios entre cursos.
Si necesitas comprarlo nuevo, puedes preguntar en una librería cercana. En TodosTusLibros.com puedes consultar disponibilidad en librerías independientes y localizar establecimientos próximos.
3. Una merienda sencilla y con menos residuos
Tampoco hace falta conseguir una “merienda zero waste perfecta”. Una forma sencilla de reducir residuos es evitar que cada recreo dependa de botellas, bolsas, film, papel de aluminio y otros envases de un solo uso.
En cuanto a la comida, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) recomienda priorizar en desayunos y meriendas alimentos sencillos como fruta fresca, pan y otros cereales, lácteos naturales y, cuando sean adecuados para la edad y las circunstancias del niño, frutos secos. El agua es la bebida recomendada.
La iniciativa Recreos Residuos Cero, de Teachers for Future Spain, propone precisamente reducir los residuos asociados a los almuerzos escolares.
Para llevar la comida y la bebida podemos reutilizar lo que ya tengamos en casa: una fiambrera, una botella rellenable o cualquier recipiente adecuado para alimentos. Y cuando sea necesario sustituirlos, existen alternativas reutilizables pensadas para durar muchos usos.
Algunas opciones que puedes encontrar en Esturirafi:
- Botellas de acero inoxidable reutilizables
- Portabocadillos y bolsas de merienda reutilizables
- Bolsas de silicona reutilizables
- Envoltorios reutilizables de cera y algodón
También puedes consultar todas las alternativas para transportar comida y bebida en nuestra sección de picnic y comida para llevar.
Una vuelta al cole sostenible no significa comprar todo de nuevo
Si hay una idea con la que quedarnos es esta: la opción más sostenible suele ser aprovechar lo que ya tenemos.
No necesitamos una mochila nueva cada septiembre, ni cambiar una botella que sigue funcionando, ni sustituir todos los productos de casa por versiones “eco” de golpe.
Reutilizar, compartir, reparar, comprar de segunda mano y elegir productos duraderos cuando realmente necesitamos algo nuevo son decisiones sencillas que ayudan a reducir residuos y, además, pueden aliviar el gasto de la vuelta al cole.
Sin perfección y sin empezar de cero cada septiembre.
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3 Comentarios
En nuestro colegio el AFA organiza el intercambio de libros. Recogen libros en buen estado a cambio de vales con los que coger libros para el curso siguiente. Aún así hay que borrar…
Yo creo que los colegios deberian implicarse más, y ser los profesores los primeros que indicasen a los niños que en los libros no se escribe, para hacerlos más duraderos.
Sí, debería haber más iniciativas por parte de los colegios…Hay muchos que ya no utilizan libros y si eso es posible ¿porqué no lo hacen los demás?
Un abrazo!
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