Cada año aparece un nuevo producto que se cuela en nuestras cocinas y se vuelve imprescindible: semillas de chia, ballas de goji… Ingredientes que nos prometen tantos beneficios que se ganan la medalla de superalimentos. Ingredientes que muchas veces tienen que viajar miles de kilómetros hasta llegar a nuestros platos.

Estoy segura de que has oído hablar mil veces de la quinoa: recetas, propiedades… ¡Una revolución! Pero lo que seguro que no te has parado a pensar es ¿De dónde viene la quinoa ? ¿Qué supone el cultivo de la quinoa para los productores?¿Es sostenible? …

¿Qué es la quinoa? 

La quinoa o quinua es un pseudocereal perteneciente a la subfamilia Chenopodioideae de las amarantáceas. La quinoa une las propiedades de los cereales y las semillas oleaginosas.
Existen tres tipos de quinoa que se diferencian tanto por su aspecto como por sus propiedades: la quinoa blanca, la quinoa roja y la quinoa negra.


¿Dónde se cultiva? ¿Cuál es su procedencia?


Se cultiva, principalmente, en la cordillera de los Andes. Los principales países productores son Bolivia y Perú. Se tienen registros históricos de que este alimento se cultivaba hace unos 5000 años por los pueblos preincaicos e incaicos de la región.

Puede sembrarse a casi cualquier temperatura y altitud, resiste condiciones de suelos pobres en nutrientes, salinidad y sequía. Estados Unidos ya produce anualmente algunos miles de toneladas. Canadá y Francia avanzan en extender sus plantaciones de quinoa.

 

¿Es la quinoa un superalimento?

¡Sí! Se considera a la quinoa un superalimento. Es el único alimento vegetal que posee todos los aminoácidos esenciales, además de oligoelementos y vitaminas. Entre sus propiedades, destaca la gran cantidad de hidratos de carbono (63/100g), proteínas (12/100g) y fibra (7/100g). Además, estos pequeños granos son una buena fuente de calcio, magnesio y manganeso, y a diferencia de otros cereales, no contiene gluten.

¿Cómo se hizo popular?

No está muy claro ni cómo ni cuándo la quinoa empezó a ser popular. Se rumorea que el primero en ver el potencial de la quinoa fue la NASA, incorporándola en el régimen alimenticio de sus astronautas.

 

¿Cuál es el problema con la quinoa? ¿Es sostenible?

La demanda global de quinoa está provocando una subida del precio, situando al alimento fuera del alcance de los consumidores locales, incluso los mismos productores de quinoa, que podrían perder un ingrediente clave en sus dietas, viéndose forzados a consumir productos de trigo refinado, como el pan y el fideo, que son más baratos pero que tienen bajo valor nutricional.

Se está occidentalizando una dieta que se había mantenido casi inalterada durante muchos siglos. De este modo, la riqueza económica conlleva un empobrecimiento de la alimentación.

A raíz de la popularización de su consumo han empezado a surgir problemas que ponen en entredicho la sostenibilidad de su producción y distribución internacional. Toda esta situación es un ejemplo más de la facilidad con la que se puede romper el equilibrio de un sistema de vida, aunque haya permanecido casi inalterado durante siglos.

Este es un pequeño resumen de la problemática que está causando la moda de la quinoa. ¿La conocías?

Nahir

Autora

Siempre aprendiendo algo nuevo. La mitad de Esturirafi, escribo sobre vida saludable y moda sostenible.

16 Comentarios

  1. Ooh… con lo que me gusta a mi un plato de quinoa de vez en cuando, con calabacín y un poco de parmesano!
    Ahora ya sé más cositas de la quinoa, gracias Nahir!

  2. Interesante artículo que pone nuevamente de manifiesto que hay que preguntarse las cosas.

    Cuando surgió el boom de la quinoa, la compraba con frecuencia dada sus beneficiosas propiedades pero desde hace ya unos meses, me cuestioné su consumo dadas las grandes implicaciones que suponen para los pueblos andinos y el planeta.

    Inflación en su alimento del día a día, huella ecológica por su transporte, masificación de cultivo… parece que el occidental descubra la panacea al otro lado del mundo y gire la espalda a los productos locales que se han consumido toda la vida y que nos funcionan porque son de nuestro entorno. ¿Acaso estamos desnutridos si no tomamos quinoa? ¿Qué comíamos a este lado dle charco antes de saber que existía?

    Y por su puesto que sí, hay vida más allá de la quinoa. Así que en la cocina mediterránea, ¡que abunde el arroz integral, el trigo sarraceno, el mijo, la cebada y la avena!

    Gracias por compartir 🙂

  3. Tengo una amiga boliviana con familia que ha trabajado en el cultivo de quinoa desde siempre y en su último viaje le pedí si me podía traer un poco. Cual fue mi sorpresa al decirme que es casi imposible obtenerla ya que se ha vuelto "muy costosa". Me encanta descubrir nuevos alimentos, pero cuando eso implica destrucción del equilibrio natural, yo digo: comamos local!! Y comamos este tipo de productos de forma ocasional.

  4. Hola Nahir

    Buen artículo, todo muy clarito. Sabía que no era sostenible hace tiempo, por eso solo he comprado un par de veces y no me he sentido muy cómoda sabiendo lo que sé. Creo que con este recordatorio voy a dejarla de lado porque me pesa en la conciencia, la verdad. No voy a morirme por no comer quinoa, la he probado y con eso me basta. Gracias 🙂

  5. Excelente artículo. Es muy lamentable que la dinámica del mercado de la quínoa sea contraproducente para sus propios productores latinoamericanos. Siempre las potencias económicas, de una u otra manera, acaban saqueando a los países económicamente dependientes

  6. Pues no conocía este problema, no… últimamente con todo esto de "lo natural" me empiezo a cuestionar si para usar productos naturales no nos estamos olvidando de lo más importante: el planeta. ¿De qué serviría comer la mejor fruta de cultivo orgánico si nos la traen desde el otro lado del mundo quemando para ello no sé cuántos litros de combustible derivado del petróleo?

    Gracias mil por la información 🙂

  7. ¡Hola! Gracias por este artículo, de verdad que hace falta. A mí me gusta mucho la quinoa pero a raíz de un artículo que escribí uno de mis lectores me comentó esto, y desde entonces si la compro intento que sea de comercio justo, que al menos sé de dónde viene.
    A mí también me da miedo todo este asunto de los alimentos que se ponen de moda. Y coincido con Green Sandra en que aquí no estábamos desnutridos sin ellos. Pasa lo mismo con la soja, que yo no le veo tanto beneficio…

    Siempre es genial pasar por aquí.

    Un abrazo,

  8. ¡Genial post, Nahir!

    Creo que a veces, con "las modas", olvidamos preguntarnos de dónde vienen las cosas, qué historia hay detrás de ellas y cómo afecta o beneficia al mundo en su conjunto.

    Con la quinoa pasa como imagino que pasará pronto con otros productos "de moda" como las semillas de chía o la espirulina, por ejemplo. Nunca han estado en nuestra dieta (me refiero a la mediterránea) porque no son productos que se hayan producido nunca de forma local. Sin embargo, al ganar popularidad, queremos introducirla en nuestro día a día a toda costa, sin tener en cuenta el gasto y el impacto medioambiental que ello conlleva.

    Creo que si hay productos extranjeros que se pueden cultivar aquí de forma natural, no debe haber problema por "adoptarlos" (siempre y cuando se estudie que no generen desequilibrios o peligros para la agricultura local -nuevas plagas no conocidas y difíciles de combatir, por ejemplo-), pero si las condiciones locales no son las apropiadas o los suelos no lo permiten, mejor hacer un consumo muy moderado y controlado de estos productos, en vez de forzar la producción y dejar a los países productores sin sus recursos.

    Pienso que la alimentación más acertada que podemos llevar, tanto en lo que a salud se refiere, como en relación al entorno, es una dieta variada basada en productos locales y de temporada.

    Así que mejor acostumbrarnos a comprar más en mercados y menos en supermercados 😉

    Un abrazo y gracias por la información del post!

  9. Bueno un poco de quinoa de vez en cuando no está mal. Lo importante es consumirla con conciencia, saber los problemas que está generando. Si puedes elegir quinoa de Comercio Justo mucho mejor 🙂

  10. Yo nunca he comprado quinoa, su precio siempre me ha resultado demasiado alto. El otro día casi compro un paquete, después de ver la etiqueta de procedencia fue cuando me decidí a investigar un poco más 🙂 Está claro que tenemos mil opciones igualmente sanas y mucho más sostenibles 🙂

  11. Muchas gracias por compartir tu historia. Qué nos cuentes la realidad de primera mano enrique mucho este post. Totalmente de acuerdo! Consumamos productos locales y dejemos las opciones más exóticas para días concretos 🙂

  12. Yo todavía no la he probado, tengo que confesar que tengo curiosidad. Eso fue lo que me movió a investigar más en el tema. La probaré, pero no va a formar parte de mi dieta habitual eso estoy segura. 🙂

  13. Muchas gracias! Si es una pena que las cosas acaben girando siempre de la misma forma y beneficiando siempre a los mismos… Está en nuestras manos cambiar la dinámica a través de nuestras elecciones 🙂

  14. Muchas gracias por el comentario María! Me has inspirado para hacer un post "el engaño de lo natural". Mi respuesta a tu pregunta es, apuesta por lo local, vete al mercado, compra a pequeños productores… Tal vez no tienen el flamante sello de "ECO" pero te aseguró que será mas sostenible e incluso más económico 🙂 Este mes escribo un post más completo 🙂 Feliz semana

  15. Hola Irene, yo hace poco que conozco la problemática. Nunca he comprado quinoa, pero tengo que confesar que leer y ver tantas recetas me creo una "necesidad" si escribo de "vida sana" tengo que hacer algo con quinoa… Tuve el paquete de quinoa en la mano, como siempre hago me puse a leer la etiqueta con detenimiento… Al ver su procedencia contuve mi impulso consumista y decidí investigar un poco más y de ahí surge este post 🙂 Te confieso que sigo teniendo mucha curiosidad por probar la quinoa, pero se quedará ahí en probarla y ya está. 🙂

  16. Totalmente de acuerdo con todo lo que dices. Me quedo con la frase "Más mercado y menos supermercado" Es una asignatura pendiente en mi vida… El mercado es una excepción en mi rutina pero se debe convertir en la norma. Aquí en Funchal tenemos un mercado impresionante, con puestos productores locales que venden lo que cultivan en sus huertas y se nota, frutas y se nota la diferencia frutas y verduras irregulares y con mucho sabor!! 🙂

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