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Ya hace unas semanas que empezó el otoño y uno de los recuerdos más bonitos que tenemos son los magostos que celebrábamos en el colegio, asábamos castañas y nos poníamos las botas. Por eso hoy, Esturirafi le dedica un post a ese fruto tan otoñal, que cuando empieza a asomar sabes que el verano se terminó.

Vamos a hacer un recorrido por la historia de la castaña ¿preparada?

La castaña, ese fruto seco desconocido

La castaña que tomamos de forma habitual es la común o europea (Castanea sativa), pero existen otros tipos como la china (Castanea mollissima), la japonesa (Castanea crenata) y la americana (Castanea dentata) muy típico en parques y calles de las ciudades.

El castaño europeo es natural de Europa meridional y Asia menor, puede llegar a medir entre 20-35 m de altura, florecen a finales de julio-agosto y las flores femeninas se convierten en espinosas bellotas que contienen de 3 a 7 “nueces” (las castañas) y se recogen en octubre.
El castaño europeo se distribuye por toda Europa, zona mediterránea, islas británicas y parte de Asia, también hay castaños en las islas Canarias, Madeira y norte de África. Fueron los romanos quieren lo distribuyeron por toda Europa ya que era un fruto muy nutritivo. Aunque algunos estudios recientes constatan la presencia de castaños en la península Ibérica antes de la llegada de los romanos, porque se han encontrado en restos de carbón en hogueras, así como restos de polen.

Durante siglos, la castaña fue un alimento básico en sustitución a los cereales. Se consumían secas, asadas o en forma de harina hasta que la patata y el maíz se convirtieron en alimentos frecuentes en el siglo XVI. Hoy en día, la castaña se consumen mayoritariamente asadas, cocidas o secadas al humo (castaña pilonga).

Valor nutritivo de la castaña

Las castañas son un fruto seco muy nutritivo con una cantidad de grasa similar a la de los cereales (alrededor del 3%), muy inferior a la del resto de frutos secos (50%). Entre los nutrientes que contiene, destacan el potasio (500 mg/100 g) y los folatos. Todo esto, junto con un contenido en agua de casi la mitad de su peso, convierten a la castaña en uno de los frutos secos de menor contenido calórico.

Recetas con castañas

Hay muchísimas recetas que podemos hacer con castañas, desde el famoso marrón glacé, postre francés con claras de huevo y castañas, pasando por cremas, panes, tartas…He hecho una búsqueda y he recopilado las que más me han gustado, ¡toma nota!:

Y hasta aquí el post dedicado a uno de nuestros frutos más otoñales 😉

¿Algunas receta especial que conozcas con castañas?

Fuentes

Castanea sativa. Wikispaces. Universidad de Vigo
La castaña, uno de los frutos secos con menos calorías. Eroski Consumer

– Rut

Autora

Bióloga y bloguera, soy la mitad de Esturirafi. En búsqueda de una vida más sostenible y saludable.

6 Comentarios

  1. ¡Qué buenas por favor! Casi no me puedo resistir al marrón glace. Antes cuando iba a Ourensee me ponía las botas Jeje ahora que tomo poco azúcar son demasiado… De pequeña siempre llegaba una caja a mi casa por noviembre con grelos y castañas y yo hacia palmas con las orejas ��

    Gracias por todas estas ideas, me intriga especialmente la crema con setas. Tiene que saber increíble! A ver si consigo que me manden unas pocas este otoño…

    Un beso!

  2. Me encantan las castañas, sobre todo asadas, riquísimas tienen pocas calorías y un alto contenido de fibra, proteínas e hidratos de carbono, ideales para las dietas adelgazantes debido a su efecto saciante.

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