Un huerto en casa es una de nuestros proyectos pendientes. En casa de nuestros padres era mucho más fácil (tienen jardín). Pero ahora en un piso las cosas se complican, hemos hecho algunos intentos, plantado fresas, tomates, pimientos y hierbas aromáticas en macetas. Pero no lo podemos considerar un huerto, ya que la producción de verduras y frutas fue muy poca. Fue más bien un huerto decorativo…

Para no volver a fracasar en el intento hemos invitado a Marta de Plantea, al blog de Esturirafi.  Ambientóloga de profesión es una auténtica hortelana urbana. No te pierdas este post en el que comparte 5 consejos para empezar un huerto en casa. ¡Apúntate a la aventura de cultivar tu propia comida!

5 consejos para empezar un huerto en casa

 Un huerto supone un hobby divertido y cargado de aprendizajes : Te ayuda a reconectar con la naturaleza, te obliga a dejar pantallas de lado durante un rato y salir a sintetizar un poco de vitamina D, puede suponer un oasis del estrés diario o un buen rato en familia. Y, por si fuera poco, te llena la despensa de verduras y hortalizas de temporada, ecológicas y más frescas imposible.

Pero si es cierto que si es una actividad que no has realizado nunca antes, puede llegar a abrumar un poco.

Demasiadas cosas nuevas a “reaprender” de golpe. Y digo reaprender porque cuidar de un huerto es algo que gran parte de la sociedad sabía hasta hace bien poquitos años, ha sido en las últimas décadas cuando nos hemos distanciado de ello. Vivir al ritmo de las temporadas, entender las etapas de floración y fruto de las plantas, saber leer cuando falta agua y cuando sobra, leer en la textura del fruto que le faltan un par de días más para cosechar… Todo ello se ha ido diluyendo en jornadas laborales, transportes en metro y luces de ciudad. Quizás por eso mismo sienta tan bien montarse un huerto en casa, porque es como recuperar algo que hemos perdido.

Y no te asustes,  tener un huerto en casa no es complicado , simplemente necesitas saber por dónde empezar, y poquito a poco verás como le irás pillando el truco al asunto (creéme, el huerto engancha). Hoy vengo con 5 consejos básicos para que empezar un huerto en casa te resulte mucho más sencillo de lo que ahora crees.

1. Empieza poco a poco:

A veces, con la emoción de convertir nuestro balcón en un vergel comestible, resulta muy fácil pasarse. Empezar con demasiados cultivos si es la primera vez que te montas un huerto en casa suele acabar en desastre. Cada cultivo tiene unos tiempos y unas necesidades diferentes, y somos nosotros los que debemos adaptarnos a ellas. Conocer cada planta requiere su tiempo, por lo que conviene empezar con 4 o 5 cultivos diferentes como máximo. Esto te dará la variedad necesaria para ir aprendiendo a gestionar los diferentes ciclos y necesidades de tus plantas y a la vez no te resultará abrumador.

Te he dejado un listado de cultivos fáciles para empezar, escoge 4-5 que te gusten y dedícales un tiempo a estudiar sus manías y necesidades antes de ponerte manos a la obra.

Rábanos
Remolachas
Lechugas
Espinacas

Judías
Albahaca
Calabazas
Pimientos

Berenjenas
Girasol
Calabacín
Acelgas

Romero
Orégano
Perejil
Cebollino
Fresas

2. Sigue las 3 normas básicas:

Cómo te he comentado en el consejo anterior, cada cultivo tiene unas necesidades únicas y diferentes. Es mejor no esperar a que sea la tomatera la que “te cuente” que necesitaba más espacio del que le diste. Investiga un poco cuales son las necesidades de luz, nutrientes, riego y espacio de cada cultivo que vayas a plantar para asegurarte de que tus plantas crecen felices y sanas.

Sobre todo, hay 3 cosas que necesitas saber sobre tus cultivos a la hora de empezar que deberás respetar siempre:
  • Temporada: Cada cultivo tiene una época de siembra, de crecimiento y de cosecha y es importante respetarlas. Por ejemplo, los tomates se siembran cuando ya han pasado las heladas, crecen durante la primavera y el verano y dan cosecha desde verano a otoño. Si plantamos en otro momento, esta tomatera se enfrentará en algún momento de su vida a unas condiciones para las que no está preparada. En definitiva, investiga y respeta las temporadas de siembra de cada cultivo para el clima les acompañe.
  • Luz: La mayor parte de cultivos requieren unas 6 horas de luz directa para crecer felices y dar cosecha. Pero dependiendo del cultivo, esta puede variar. Los cultivos de hoja, como la lechuga o la espinaca, pueden adaptarse a zonas con menos luz (unas 4 horas de luz directa o una zona luminosa sin sol les basta para crecer).
  • Espacio: De nuevo, cada cultivo tiene sus propias manías con respecto al espacio. Por ejemplo, una tomatera llega fácilmente a los dos metros de altura, mientras que una lechuga no supera los 30 cm de alto. A veces resulta complicado imaginarse el tamaño de una planta adulta cuando la compramos o la sembramos. Por eso resulta muy útil comprobar este dato de antemano, para asegurarnos de que le estamos dando el espacio que necesita para crecer.

Al final del post te he dejado un enlace para descargar unos calendarios de siembra mensuales con toda la información que necesitas para darle un buen comienzo a tus cultivos.

3. Empieza mezclando semillas y plantel.

 Las semillas tienen muchísimas ventajas frente a las plantas compradas:  dan plantas más adaptadas a su entorno definitivo, es más económico y te permite realizar siembras escalonadas. Pero cuando estás empezando es mejor empezar con una combinación. Compra plantas de aquellos cultivos que son más lentos en crecimiento o más complicados (cultivos grandes como el tomate o el pimiento) y deja las semillas para las plantas rápidas y fáciles (rabanitos, lechugas o albahaca). De esta forma, facilitarás mucho el proceso y conseguirás satisfacción inmediata al ver ya algo de verde desde el principio mientras que empiezas a practicar las siembras con los cultivos más sencillos.

4. Opta por los métodos ecológicos.

A la hora de escoger los tratamientos para plagas y los abonados, se abre un buen abanico de posibilidades. Existen los tratamientos y abonos caseros, los comerciales en formato líquido, en sólido, preventivos… la lista es interminable. Pero todos ellos caen en una de estas dos categorías: abonos y tratamientos orgánicos y abonos y tratamientos de origen sintético.

Los primeros, los orgánicos o ecológicos, suelen ser más suaves y se aplican sobre todo de forma periódica y preventiva (aunque también existen tratamientos ecológicos más potentes para cuando nos enfrentamos a una plaga concreta) y respetan el equilibrio y la salud de nuestro huerto. Sobre todo, bien aplicados, son tratamientos mucho más seguros para las personas y mascotas en contacto directo con el huerto.

Los sintéticos, suelen ser mucho más potentes y, aparte de crear desequilibrios importantes en el pequeño hábitat que supone nuestro huerto, suelen contener componentes tóxicos, corrosivos o irritantes para personas y animales. Yo sería capaz de alejarme de mis lechugas durante un par de días después de aplicar un tratamiento (aunque prefiero ahorrármelo) pero mi gata no entiende de periodos de seguridad y se pasa el día con el morro metido entre las plantas.

Utilizando tratamientos ecológicos y aplicándolos bien me aseguro de que todo el proceso, además de ser mucho más sostenible, es 100% seguro para todos los habitantes de la casa.

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Porque a veces cuesta no volverse un poco tarumbas con los descuentos y las ansias vivas, no está de más recordarnos que hay cosas en la vida que aportan más felicidad que dejar temblando la tarjeta de crédito: Plantar y ver crecer, crear algo con las manos, pasarse una mañana al solete cosechando tomates, una nueva plantita para la oficina. No nos lo inventamos nosotros, tenemos a la ciencia de nuestro lado: el verde nos calma, nos ayuda con el estrés y nos hace más felices. Es mindfulness del bueno. Por eso este viernes la newsletter va con regalo: Esta lámina hecha por una servidora, para que te la imprimas y te la pongas en un lugar bien visible. Si quieres recibirla for free, apúntate a la newsletter, que además incluye un montón de descargables super prácticos para el huerto ¡El viernes la recibirás sin falta!

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5. Disfruta del proceso

Vas a cometer algún que otro error durante el proceso, es normal, es un huerto, está vivo y hay muchas cosas ocurriendo a la vez en cada momento. Pasa cada vez que empezamos con algo y de todo se aprende. No dejes que un fracaso con un cultivo determinado te haga desistir. Intenta averiguar qué ha ocurrido, muchas veces son fallos pequeños que se hacen al empezar, pero que son fáciles de no volver a cometer una vez aprendida la lección. Así que relax con ese huertito. Disfruta del proceso, del aprendizaje y, sobre todo ¡de las cosechas!

Y eso es todo por aquí, espero estos 5 consejos te sirvan para ponerte manos a la obra con ese huerto que te rondaba la cabeza desde hace tiempo, o que te anime a considerarlo. Si tienes cualquier duda, puedes encontrarme en www.planteaenverde.es o Instagram y facebook. Ha sido un honor estar de invitada en el blog de las chicas de Esturirafi, Ruth y Nahir, de las que soy seguidora desde sus comienzos. Muchas gracias por invitarme, chicas.

Enlaces de interés:

Calendarios de siembra mensuales descargables.
Guía paso a paso para hacer un huerto urbano.
Guía de plagas más comunes del huerto y su tratamiento.
Guía de fertilizantes y abonados ecológicos.
Cursos y talleres online para montarte un huerto en casa.


Muchas gracias Marta por compartir en Esturirafi tantos consejos e información útil. Nosotras nos vamos de cabeza a bucear por todos estos enlaces de interés y empezar a planificar nuestro pequeño huerto urbano. ¡Buscaremos un hueco en el balcón!

Autora

Siempre aprendiendo algo nuevo. La mitad de Esturirafi, escribo sobre vida saludable y moda sostenible.

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