En un mundo cada vez más individualista, donde el acceso a la vivienda es cada vez más difícil y donde la supervivencia del planeta está en juego, el cohousing o la vivienda colaborativa emerge como una alternativa a la forma tradicional de vivir.

Y que hoy puedes conocer en el podcast de Hacia lo Salvaje.

Cohousing o vivienda colaborativa

A los 18 años me fui a Madrid, allí compartí colegio mayor con compañeras que de alguna manera se convirtieron en mi familia, con ellas compartí, alegrías, penas y un mismo edificio lleno de zonas comunes.

No eran pocas las ocasiones que nos imaginábamos poder alargar esa forma de vivir, juntas, pero no revueltas, hasta hacernos mayores.

Por supuesto, no fuimos las únicas en que esto se nos pasara por la cabeza, la diferencia, es que otras personas sí lo hicieron y lo están haciendo realidad y hoy puedes escuchar su experiencia aquí, en el podcast de Hacia lo Salvaje.

Pero antes de darles paso, presentártelas y enseñarte los proyectos donde andan metidas me gustaría explicarte qué es realmente el cohousing, la vivienda colaborativa o más largo todavía, la vivienda cooperativa en cesión de uso.

¿Qué es el cohousing o la vivienda colaborativa?

Es importante establecer esta base porque me he dado cuenta que si una no tiene la intención de profundizar se confunde muy fácilmente con el coliving (ya todo es inglés…) una ecoaldea e incluso, hasta con una comuna.

Pues bien, las claves para diferenciar el cohousing o la vivienda colaborativa de otros modelos son dos conceptos: la propiedad colectiva y la cesión de uso.

Verás, las personas interesadas forman una cooperativa y es ésta la que tiene la titularidad del suelo, de las viviendas, y cede el uso a las personas socias, que realizan una aportación inicial (retornable en el caso de baja) y unas cuotas mensuales, asimilables a un alquiler para hacer frente a la construcción y los gastos derivados de su mantenimiento y habitabilidad.

Lo más relevante de este modelo es que considera la vivienda como un bien de uso, y no de lucro, es decir, no se fomenta la especulación, no se ve la vivienda como una inversión, sino como un derecho, tal y como refleja la Constitución.

Pero no sólo va de eso.

No es sólo una alternativa a la compra o el alquiler de vivienda, sino que pretende ir más allá. Son lugares, edificios, espacios donde crece y se asienta una comunidad basada en valores sociales y ecológicos.

Y eso pasa, no sólo en pensar para dentro, en lo que sucede dentro de nuestras cuatro paredes, sino en fomentar un proyecto más allá de nuestra vivienda donde la vida comunitaria y el cuidado de las personas y el planeta esté en el centro.


Diferencias con el coliving, la ecoaldea o una comuna

Por todo lo visto anteriormente no es raro que los cohousing o viviendas colaborativas apuesten por un proyecto arquitectónico de acuerdo a criterios de bioconstrucción y sostenibilidad y de ahí que se pueda confundir con una ecoaldea, pero una ecoaldea puede seguir este modelo de propiedad colectiva en cesión de uso, o no.

Otro tema importante a señalar es que la vida comunitaria es un pilar clave para entender este modelo, pero  vivir en comunidad, no significa vivir en una comuna, cada núcleo familiar tiene su privacidad, su independencia y luego se tiene un proyecto de vida en común, no es lo mismo. 

La diferencia con el coliving, que podríamos decir que es la evolución residencial del coworking, radica en que las personas comparten un lugar de trabajo y de residencia, pero sigue siendo un modelo de alquiler de toda la vida. De nuevo, no hay ni propiedad colectiva, ni cesión de uso


Motivos para vivir y formar parte de una vivienda colaborativa

Dicho esto, estas son algunas de las razones por las que podrías estar interesada en este nuevo modelo que como veremos en el podcast no es tan nuevo:

  • Para vivir como piensas. Si quieres salir de la lógica capitalista en la que la vivienda más que un derecho es un medio para la especulación, este modelo te permite salir de ahí para entrar en una alternativa donde los valores sociales y ambientales están en el centro.
  • Para decidir cómo quieres que sea tu casa y tu comunidad. Este modelo le da la vuelta a la tortilla, las personas usuarias son las que deciden como va a ser el espacio donde van a vivir y no al revés. No se trata de encajar en una casa que han pensado otros sin tener en cuenta tus necesidades y las de tu familia, sino de pensar y diseñar una casa a tu medida y la de tu familia (en el sentido más extenso de la palabra)
  • Para cuidarnos unas a otras, para que te sepas el nombre de todas sus vecinas, sus necesidades y viceversa, para que los peques correteen por donde quieran, sin miedo, para que los mayores también, para apoyarnos, para tener una familia en el sentido más amplio y no caer en el individualismo que nos enferma.
  • Para compartir lavadoras, internet, luz… no necesitamos tanto, podemos (y debemos) compartir recursos y eso no sólo es urgente para la supervivencia del planeta, sino que también es mucho más económico.
  • Este modelo es mucho más rentable y accesible que el tradicional. Y si hay apoyo público la cosa no tiene parangón.

3 ejemplos en España de cohousing o vivienda colaborativa

Y para entender mejor de que va todo esto del cohousing o la vivienda colaborativa me he traído al podcast de Hacia lo Salvaje a 3 mujeres que están metidas de lleno en proyectos de este tipo:

  • Anabel García Recio, es socia de la cooperativa A Cobijo en Zaragoza y coordinadora del grupo de trabajo de REAS Vivienda Aragón.
  • Berta Iglesias Varela, vive en Entrepatios, Las Carolinas, en el primer edificio de viviendas colaborativas de la ciudad de Madrid.
  • María Asunción Rodríguez Lasa, presidenta del cohousing Axuntase, el primero de Asturias y el primero intergeneracional de esas características de España.

Con ellas hablaremos de cómo surge la idea de meterse en esta aventura, de cómo encontrar compañeras de andadura, de sus fuentes de inspiración, de las barreras y desafíos a los que tienen que hacer frente, de cómo se diseñan estos espacios, de cómo se financian y cómo este modelo pretende ir mucho más allá de facilitar el acceso a la vivienda.

Así que, si alguna vez se te ha pasado por la cabeza que otra vida es posible, que sepas la respuesta es sí.

Dale al play y explora cómo vivir juntas, pero no revueltas.

También puedes escucharlo en:

IVOOX – SPOTIFY – APPLE PODCASTS – YOUTUBE

 

Si quieres saber más te espero en hacialosalvaje.net

Ana Cortés Luengo

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Pin It