Nos hemos puesto modo Marie Kondo. Queremos empezar el año con menos cosas inútiles a nuestro alrededor. Una vida más ordenada y minimalista. Rodearnos de objetos que realmente nos gusten y deshacernos de aquellos que ya no hacen nada más que ocupar espacio. Hemos vaciado los cajones desastre y armarios del caos. Después de donar y regalar hemos encontrado muchos objetos de plástico cuya vida útil ha llegado a su fin.

Bolígrafos, mecheros, cables… ¿qué hacemos con todos estos objetos plásticos cuando ya no sirven? ¿Dónde los tiramos? Si tu respuesta ha sido: «El Contenedor Amarillo» tengo que decirte, que estás equivocada. El contenedor amarillo, NO es el contenedor del plástico, así en general. El contenedor amarillo es solo y exclusivamente para envases. En concreto para envases con este punto verde, que significa que han pagado la tasa de reciclajeEste sistema, Sistema Integrado de Gestión o SIG, es a nuestro parecer confuso y poco eficiente. Nosotras estamos a favor del Sistema de Retorno de Envases, con el que está comprobado, se obtienen mejores tasas de reciclaje.

Dicho esto, volvemos a nuestro problema… ¿Qué hacemos con todos esos plásticos que no son envases?

“Microplástico” es la palabra del año 2018 para la Fundéu. Pero, ¿sabes qué es el microplástico y por qué es un problema para el medio ambiente? Los microplásticos…

Pin It