Por fin empieza el buen tiempo, pero como en aquel anuncio de una marca de muebles, después de un largo invierno en el que no paró de llover, la terraza quedó un poco olvidada y abandonada, es momento de la puesta a punto. Aunque como dice el refrán: Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo, ya que hoy en Galicia ha vuelto el invierno! No me lo puedo creer!! 🙂

El objetivo a la hora de arreglar la terraza era reutilizar y plantar un pequeño huerto.

 Cuando empecé a pensar cómo sería el blog, qué temas trataría… lo que sabía era que estarían relacionados con el medio ambiente y con un toque eco-friendly. Pero, ¿qué es eco-friendly?

Desde hace unos años, palabras como eco, bio, eco-friendly, sostenible, ecológico, orgánico, verde… son muy utilizadas por las marcas y a veces para denominar cosas que poco tienen que ver con el medio ambiente. Porque saben que lo verde vende. Ya dedicaré otro post a desgranar los tipos de productos verdes que hay y cómo diferenciarlos 😉

Hoy continúo con la serie que comencé hace ya algunas semanas con ¿Cómo reciclar los envases? y ¿Cómo reciclar el papel? y le toca el turno al vidrio.

El vidrio es uno de los materiales, junto con el papel, más fáciles de reciclar. Y en mi caso, creo que nunca he tirado una botella de vidrio a la basura “normal”, lo hago desde niña y ahora soy incapaz…

Además de reciclarlas, el vidrio te puede dar mucho juego, los botes de mermelada los puedes reutilizar para hacer conservas, para guardar salsas, como vaso…

Pin It