¿Vida slow?¿Una vida más zen? Celeste de The Zen Mood, es la experta invitada en el mes abril, va a compartir con todas nosotras los primeros pasos hacia una vida zen.

Celeste es Licenciada en Historia del Arte y Formadora para el Empleo, después de pasar una etapa en Oriente Medio como organizadora de eventos y jefa de marketing, ahora es organizadora de eventos en Proveg. En su blog puedes encontrar posts sobre alimentación, feng-sui, búsqueda de empleo, viajes y slow plans entre otras muchas cosas.

Realmente ya no nos acordamos cuándo la conocimos, pero sí dónde, en Instagram (@thezenmood). Celeste hace unos stories muy entretenidos y desde que la descubrimos somos sus fans número 1. En Instagram nos cuenta su día a día, sus aventuras con su perrita Cora la Exploradora, su mudanza, sus retiros, sus aprendizajes en reflexología, acupuntura, medicina china, viajes…Vamos, ¡esta chica no para! Es una fuente de conocimientos y aprendizaje continuo. ¡Os dejamos con ella!

PRIMEROS PASOS HACIA UNA VIDA ZEN

¡Hola a todos!

Para los que no me conocéis, escribo generalmente sobre cómo llevar una vida más tranquila en la gran ciudad. He probado de todo: coaching, yoga, mandalas, he vivido con monjes budistas, he hecho retiros de silencio… Y sigo probando cosas nuevas que pueda trasladar a mi día a día y  me ayuden a llevar una vida más zen .

Siempre digo que ser un monje budista y llevar una vida pausada no tiene ningún misterio. Viven en monasterios aislados del caos, y dedican muchas horas al día a meditar. Lo complicado es cuando vives en la ciudad como nosotros, trabajas, llevas una casa, vida social, familiar, internet, etc. Difícil, pero no imposible. Os lo prometo.

A estas alturas, y si le has echado un ojo a mi instagram, estarás pensando que te voy a poner a meditar y a colorear mandalas.

¡Pues no! Todo lo contrario. Ya hay muchos posts y apps sobre meditación y la gente no consigue dominarlo. Así que yo voy a daros una opción alternativa.

A través de unos ejercicios muy muy sencillos, tendréis la base para que todas esas cosas tan de moda, como el Hygge, tengan el efecto que tienen que tener. Vamos a empezar nuestra SlowLife por el principio:  La toma de conciencia de nuestro nivel de estrés y actividad frenética. 

Ejercicios para empezar con nuestra SlowLife

¿Preparad@s? Pues aquí va, paso por paso:

1.- Hay que reconocer que vamos a mil:

Súper evidente, ¿no? ¡Pues no! Todavía hay gente que va a mil y no sabe que va a mil. Así que reconocerlo y querer cambiarlo es el primer paso.

  • ¿Cómo? Si ves a una persona tranquila, y te invade la envidia, empieza a sospechar. Tú, en cambio, vas derrapando a todos lados, si te pasas la vida apagando fuegos, si se te pasa el día volando y vas saltando de una actividad a otra casi sin darte cuenta…necesitas bajar un poco el ritmo.
2.- Vamos a analizar nuestra vida:

(¡Pero sin ponernos muy profund@s!) Vale, ya sabemos que vamos a mil. No nos gusta y queremos cambiarlo. Yo siempre hago un ejercicio para ver cuál es el área de mi vida menos slow, la que más me acelera.

  • ¿Cómo? En un papel haz una tabla con diferentes secciones: Amor, Dinero, Salud, Amistad, Entorno, Desarrollo Profesional, Desarrollo Personal y Ocio. (Podéis incluir una sección más si tenéis niños, u otro aspecto a tratar). A continuación, le doy un grado de estrés a cada área: 0 es nada, 10 es que te tiras por la ventana.
    • Por ejemplo: si estás enamoradisiiiiim@ la sección de Amor tendrá un nivel de estrés bajo y si te estás mudando, la sección de Entorno tendrá un grado de estrés 8-9. (según cómo te lo tomes, claro, yo es que soy muy dramática con las mudanzas).
    • De esta forma verás los aspectos que necesitan un reajuste de un solo vistazo. (Este ejercicio también me sirve para darme cuenta de que no estoy tan mal como pensaba).
Primeros pasos hacia una vida zen por The Zen Mood
Photo by Green Chameleon on Unsplash

Tener mil cosas que hacer y mil compromisos ya no está de moda, es lo que más estresa y lo que más nos aleja de una vida slow. Celeste “The Zen Mood”

3.- Hay que cerrarse frentes: Mi mantra es “Menos es más”.

Aunque algunas veces es inevitable tener mil frentes abiertos, lo ideal sería que no los abriésemos nosotros de forma voluntaria. Tener mil cosas que hacer y mil compromisos ya no está de moda, es lo que más estresa y lo que más nos aleja de una vida slow.

  • ¿Cómo? Cerrarse frentes es maravilloso, comienza reflexionando sobre qué cosas son prescindibles (a corto, medio y largo plazo). Simplemente reflexiona, ¿Qué aspectos pueden esperar? ¿Puedes darle prioridad a algo, cerrarte ese frente, y luego retomar el resto de cosas? Muchas veces nos pensamos que es una cuestión de gestión del tiempo, de no saber organizarnos, pero realmente es una cuestión de “no hacer tanto”. Aquí es muy útil el siguiente punto:
4.- Delegar.

Esta parte cuesta un montón, ¿eh?! Si no lo hacemos nosotros no está bien hecho, ¿verdad?
Ese ansia controladora (que yo he sufrido y aún sufro mucho) es uno de los principales factores de estrés.

  • ¿Cómo? Os voy a contar un secreto: no pasa nada si la cama se queda un día sin hacer, o si la hace otra persona y no queda como a ti te gusta. Os prometo que no pasa absolutamente nada. Aprender a delegar, a soltar, es de las cosas más liberadoras que podéis hacer. Se trata de tener el tiempo a nuestro favor, no en contra. Y si todo lo hacemos nosotr@s nunca conseguiremos tener tiempo para frenar. Recuerda que las personas perfeccionistas nunca descansan, y no es eso lo que buscamos.
Primeros pasos hacia una vida zen por The Zen Mood
Photo by kaori aoshim on Unsplash
5.- No castigarse si no se llega a todo, sino más bien, todo lo contrario:

Cuando consigamos reducir los frentes abiertos, la sensación no debería ser de fracaso. Esto ocurre con mucha frecuencia. Cuando nos cerremos frentes la sensación debería ser de tranquilidad y calma. De liberación.

  • ¿Cómo? Piensa que al decirle que No a algo, le estás diciendo que Si a otras cosas. No hacer tiene muchos beneficios a nivel físico y mental; tu sistema nervioso dejará de ir a mil revoluciones, dormirás mejor, estarás de mejor humor, afrontarás mejor los problemas del día a día, disfrutarás más de las cosas, tus relaciones se verán favorecidas, y un largo etc.
6.- Tomate un rato todos los días para No Hacer Nada.

Así de sencillo. Si estamos acostumbrad@s a no parar, lo de No Hacer Nada nos puede poner de los nervios. Así que lo mejor es que empecemos de forma progresiva. Los momentos de No Actividad son los más prolíferos, poco a poco notarás que tu creatividad se disparará, aumentarás tu capacidad de concentración, tu sistema nervioso lo agradecerá un montón. Es como reiniciar el ordenador. No es un tiempo perdido, al contrario, es un tiempo ganado.

Esto sería lo básico para empezar a tener una vida más tranquila.

Ahora ya si, vendría todo el tema de la meditación, el yoga, los retiros, los paseos por la naturaleza, los mandalas... Pero sin todo lo anterior, solo estaremos poniendo parches.

BONUS TRACK

¿Sabes cuál es realmente tu nivel de estrés? ¿Sabes hasta que punto puede hacerte enfermar?

Para tomar conciencia real de tu nivel de estrés también puedes hacer la  Escala de Reajuste Social de Holmes y Rahe . Sirve un poco para ver qué nivel de estrés tenemos en función de los acontecimientos vividos recientemente.

Os dejo el link. Simplemente tenéis que marcar las casillas que os afecten y sumar la puntuación al final.

  • Inferior a 150: Nivel de estrés moderado.
  • Entre 150 y 300: Nivel de estrés elevado. Tu riesgo de contraer enfermedad está alrededor del 50%
  • Superior a 300: Nivel de estrés muy elevado. Tu riesgo de contraer enfermedad está alrededor del 80%

Escala de Reajuste Social de Holmes y Rahe by Joel Vargas Monsalvez on Scribd

Una vez hechos los deberes, os recomiendo que poco a poco, practiquéis alguna de las actividades más relajantes que existen, y que a mi, me encantan:

  • Pasear. Y si es por la naturaleza, mucho mejor. Los monjes budistas practican lo que ellos llaman el “walking meditation”, caminar consciente. Y si habéis hecho alguno el Camino De Santiago, sabréis bien de lo que hablo.
  • Pintar mandalas. Ejercicio fabuloso que además de relajarte te ayuda a conocerte. Todo un viaje interior. Además, si os hacéis con mandalas chiquititos, podéis pintar en las esperas del aeropuerto o del médico, mientras esperáis a que vengan a buscaros, antes de dormir, mientras se calienta el agua de la comida… son perfectos para desactivar por un rato el modo multitasking.
  • Leer. Engancharse a un buen libro es de lo más zen que existe.
  • La jardinería, o montar un pequeño huerto en casa. No se puede forzar a la naturaleza. Lleva su ritmo y te toca adaptarte a él. La Naturaleza es la mejor maestra para llevar una vida Slow.
Primeros pasos hacia una vida zen por The Zen Mood
Photo by Nathan Dumlao on Unsplash

Espero que os haya servido. Que a partir de ahora podáis entender que muchas veces el estrés es inevitable, pero que otras muchas, podemos reducirlo y controlarlo simplemente delegando, o diciendo No.

Me gustaría terminar con el  Decálogo Zen . 10 puntos que deberían ser como 10 maneras. 🙂

Un abrazo.

DECALOGO ZEN
  1. Haz una sola cosa ala vez.
  2. Hazlo despacio.
  3. Haz menos.
  4. Deja espacio entre actividad y actividad
  5. Desarrolla algún tipo de ritual relajante.
  6. Adjudica tiempo a ciertas actividades.
  7. Dedica tiempo a no hacer nada.
  8. Sonríe y ayuda a otros.
  9. Piensa sobre lo que es realmente necesario.
  10. Vive de forma sencilla.

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