¡Hola! Hoy en Esturirafi contamos con una colaboración muy especial: Lorena del blog Hay Eco. 🙂 Nos va a hablar de un tema que estoy segura te va a interesar: el consumo responsable. 

Después de conocerla gracias a Charlas Sostenibles, nos propuso colaborar ¡y nos encanó la idea! Lorena es licenciada en Ciencias Ambientales, educadora y guía ambiental… Pero lo más importante, creció como nosotras, con los documentales de animales de la 2 (no sé cuantos ñus he visto ser cazados por cocodrilos…). También es gallega  y en su blog recoge muchísimas ideas para una vida más consciente y sostenible.

¡Os dejamos con ella!

“¿Por qué a los seres humanos contemporáneos les fascina comprar y consumir, y sin embargo sienten muy poco apego por lo que compran?” Esta pregunta la planteaba el filósofo Erich Fromm y aunque puede tener muchas respuestas, ellas son la clave del consumismo y lo que nos aleja del consumo responsable.

Hola, soy Lorena, del blog Hay Eco, y hoy me he colado en Esturirafi para que hagamos una pequeña reflexión sobre el consumismo y el consumo responsable.

Seguramente en tu cabeza está muy claro que el consumismo es la fuente de muchos de los problemas que tenemos, y que para cuidar del planeta, debemos optar por el consumo responsable. Lo que quizás no esté tan claro es este término.

¿Que es el consumo responsable?

El consumo responsable es un concepto que defienden las organizaciones ecológicas, sociales y políticas que consideran que deberíamos cambiar nuestros hábitos de consumo, de forma que se ajusten a las necesidades reales y optando por bienes y servicios que favorezcan la conservación del medio ambiente y la igualdad social.

Es decir, el consumo responsable implica que solo compremos aquello que necesitamos, teniendo en cuenta la calidad, las implicaciones sociales y las consecuencias ambientales, sin dejarnos llevar únicamente por el precio.

Cada producto o servicio que adquirimos tiene un precio que no vemos y que pagamos indirectamente. Este precio invisible es el impacto ambiental y social, resultado de todos los procesos que sufra el producto (o servicio) a lo largo de su ciclo de vida (extracción de materia prima, fabricación, distribución, venta, uso y fin de la vida útil). Debemos preocuparnos por cada una de las fases si pretendemos ser un consumidor responsable.

Dentro del consumo responsable podemos diferenciar distintos aspectos:

  • Consumo ético: trata de  diferenciar entre las necesidades reales y las que nos crea la publicidad con falsas promesas (consumismo), disminuyendo así la cantidad de compras y por lo tanto, la basura y contaminación derivadas.
  • Consumo ecológico: está orientado a la reducción, la reutilización y el reciclado. También se enfoca en el consumo de productos de tipo ecológico o que no dañen el medio ambiente.
  • Consumo social: este tiene en cuenta las relaciones sociales y condiciones laborales bajo las que se ha producido un producto o servicio. Se podría incluir aquí el comercio justo, que trata de acercar al productor y al consumidor para no elevar los precios pagando el precio justo por el trabajo realizado.

Tipo de consumidores “verdes” según su estrategia

Me voy a permitir llamar consumidor “verde” a los que tratan de consumir de forma responsable, con conciencia y/o respeto por el medio ambiente. Quiero usar este término porque es el que utilizan en un estudio realizado por Taylor & Francis Group. En él, se diferencian 3 tipos de consumidores “verdes” según su comportamiento frente a las compras y su estilo de vida. Te los describo a continuación:

1. Traductores

 Reciben este nombre porque traducen la conciencia en acciones específicas. Este grupo es “verde” en algunos aspectos de su vida, pero no en todos. No piensan en la sostenibilidad de una forma holística, pero son de mente abierta y están preparados para hacer ciertos sacrificios si ven que los cambios en su rutina suponen un beneficio claro.

Los traductores no buscan información especializada, sino que confían en la palabra y opinión de ciertos líderes. Por ejemplo, es posible que un traductor composte sus residuos orgánicos, pero que no use el sistema de reciclaje local porque nunca se le han presentado argumentos coherentes o la información apropiada.

2. Exceptores

Para este grupo, la sostenibilidad es una prioridad en sus vidas. Están buscando cambios y ven que sus acciones individuales son la clave para proteger el medio ambiente.

Rechazan las modas y corrientes sociales para usar productos alternativos. Buscan información activamente en medio especializados y son muy críticos con las comunicaciones de empresas y gobiernos.

A pesar de ser “verdes” en todos los aspectos de su vida, se puede encontrar una excepción un tanto consumista. Esta excepción puede ser cualquier cosa, pero suele estar relacionada con la tecnología (un smartphone, por ejemplo). Un exceptor siempre justificará esa excepción y no empaña su idea de que es un consumidor “verde”.

3. Selectores

Este es el grupo más extenso de la población. Los selectores solo actúan como consumidores “verdes” en un aspecto de su vida y no están interesados en la sostenibilidad de forma holística. Por ejemplo, es posible que solo compren productos orgánicos, pero que descuiden el resto de los aspectos de un estilo de vida sostenible. Puede que tengan varios coches, usen el aire acondicionado y la calefacción de forma indiscriminada, derrochen agua, etc.

No ven su comportamiento como contradictorio. Cuando seleccionan una cuestión, buscan información y cambian su forma de actuar como Exceptores o Traductores, pero ignoran el resto de cuestiones ambientales completamente.

Infografía: Hay Eco

Leyendo estas 3 descripciones, seguro que has pensado que te pareces más a uno o a otro, o que te gustaría ser de tal manera. Sea cual sea tu caso, puedes aplicarte las recomendaciones que quiero compartir contigo a continuación para ser más responsable en tu consumo.

 

¿Cómo ser un consumidor responsable?

Para ser un consumidor responsable realmente solo tienes que hacer 3 cosas: informarte, pensar y reducir. Fácil, ¿no? Bueno, te explico un poco más…

Infórmate

  •  Infórmate de qué empresas, productos y servicios respetan el medio ambiente y los derechos humanos.  Puedes encontrar mucha información libre por internet, o puedes usar fuentes fiables de pago, pero desconfía de lo que te cuente un anuncio.

Piensa

  • Antes de comprar algo,  piensa detenidamente si realmente lo necesitas  o si te estás dejando guiar por un impulso o por la publicidad.
  •  Considera el impacto ambiental  teniendo en cuenta todo el ciclo de vida del producto a comprar, valorando los procesos de producción, transporte, distribución, consumo y residuos que deja el producto. Los residuos son algo que solemos olvidar y son parte también del producto que compramos.
  •  Asegúrate de la calidad de lo que compras  y plantéate el tipo de comercio que quieres favorecer.

Reduce:

  •  Reutiliza antes de comprar . Con un poco de imaginación puedes darle nuevos usos a productos que tienes en casa, evitando que compres otros nuevos. Las cosas de segunda mano también son una excelente opción.
  •  Evita los productos desechables  y los que vienen excesivamente envasados, pues son una fuente de residuos innecesaria.
  •  Rechaza bolsas de plástico  cuando hagas compras. Siempre es más deseable llevar tu propia bolsa reutilizable.

 

Estas son las pautas básicas para que te alejes del consumismo que nos impone la sociedad, y son una parte fundamental de un estilo de vida más sostenible. Si apuestas por la sostenibilidad, me gustaría echarte una mano regalandote un eBook que puedes descargar ahora mismo sobre Cómo conseguir una vida sostenible en 5 pasos. Espero que te sirva de ayuda.

En cualquier caso, puedes preguntarme las dudas que te hayan surgido en los comentarios, estaré encantada de que charlemos un rato.

 

¡Nos ha encantado el post de Lorena! Muchas gracias por enseñarnos los tipos de consumidores verdes que existen. Puedes seguir a Hay Eco en:

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Rut y Nahir

Autora

Lorena Salgado es la autora del blog www.hayeco.com. Ambientóloga de profesión, apasionada de los documentales y en busca de un mundo y una vida más sostenible.

2 Comentarios

  1. Lujazo de colaboración os habéis buscado.

    ¿Qué creéis que hace que una persona se convierta en exceptor?

    Creo que no tengo clara la diferencia entre traductores y selectores…

    Un abrazo

    Alvaro

  2. Hola Álvaro,

    La verdad es que la pregunta que planteas es muy interesante y de tener la respuesta creo que iría por ahí transformando a la gente en exceptora 🙂

    Algo que he visto en común en este tipo de personas es que siempre han tenido una conciencia ambiental, y un día por alguna razón, han comenzado a escucharla de verdad. Es entonces cuando comienzan a cambiar sus hábitos y se convierten en exceptores. Pero esto es solo mi experiencia hablando con personas, no quiere decir que para todos haya sido así, y desde luego sería muy interesante averiguar porque algunas personas tienen esas inquietudes y otras no.

    Muchas gracias por pasarte por aquí a plantear esta pregunta y por eso de “lujazo”.

    Un abrazo

    Lorena

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