Actualizado el 20 de mayo de 2026.
El Día Mundial de las Abejas se celebra cada año el 20 de mayo para recordar la importancia de las abejas y otros polinizadores en la biodiversidad, la alimentación y el equilibrio de los ecosistemas.
La fecha fue elegida en honor a Anton Janša, pionero de la apicultura moderna, nacido un 20 de mayo en Eslovenia. Desde 2018, esta fecha reconocida por Naciones Unidas sirve para sensibilizar sobre los retos a los que se enfrentan las abejas, otros polinizadores y las personas que trabajan en la apicultura.
Las abejas no solo producen miel. Su papel en la polinización es clave para que muchas plantas puedan reproducirse y para que podamos seguir disfrutando de una alimentación variada.
Importancia de las abejas y otros polinizadores
¿Qué son los polinizadores?
La polinización es el proceso que permite que muchas plantas se reproduzcan. Puede realizarse de varias formas: por el viento, por el agua o gracias a animales como insectos, aves o murciélagos.
Un polinizador es un animal que transporta el polen desde la parte masculina de una flor hasta la parte femenina, permitiendo la fecundación y la formación de frutos y semillas.
Entre los polinizadores más conocidos están las abejas, pero no son los únicos. También cumplen esta función mariposas, abejorros, sírfidos, escarabajos, aves y otros animales.
Las abejas son especialmente importantes porque están muy adaptadas a la polinización y visitan una gran cantidad de flores para alimentarse de néctar y polen.
¿Por qué necesitamos a los polinizadores?
Gracias a los polinizadores, muchas plantas silvestres y cultivos pueden reproducirse. Esto afecta directamente a la biodiversidad, a los ecosistemas y también a nuestra alimentación.
- Más del 75% de los cultivos alimentarios del mundo dependen, al menos en parte, de la polinización animal.
- Casi el 90% de las plantas silvestres con flor dependen total o parcialmente de la polinización animal.
- En Europa, una parte importante de las poblaciones de abejas, mariposas y otros polinizadores está en declive.
- El valor económico de la polinización por insectos para los cultivos de consumo humano en España se ha estimado en más de 2.400 millones de euros.
Pero su valor no es solo económico. Los polinizadores ayudan a mantener la diversidad de los ecosistemas, favorecen la reproducción de plantas silvestres y contribuyen a que haya más variedad de alimentos disponibles.
Sin polinizadores, muchos cultivos y ecosistemas se verían afectados. No se trata solo de miel: hablamos de biodiversidad, alimentación y equilibrio natural.
¿Por qué están disminuyendo las poblaciones de abejas?
En las últimas décadas se ha observado una disminución preocupante de muchas poblaciones de abejas y otros polinizadores. No hay una única causa, sino una combinación de factores que actúan al mismo tiempo y debilitan su supervivencia.
1. Pérdida y deterioro de hábitats
La urbanización, la agricultura intensiva, la desaparición de zonas silvestres, la reducción de setos, praderas y flores silvestres hacen que las abejas tengan menos lugares donde alimentarse, refugiarse y anidar.
2. Uso de pesticidas e insecticidas
Algunos productos utilizados en agricultura pueden afectar negativamente a los polinizadores. Los insecticidas, por ejemplo, están diseñados para actuar sobre insectos y pueden dañar también a especies beneficiosas como las abejas.
3. Parásitos y enfermedades
Las abejas también se enfrentan a virus, hongos, parásitos y especies invasoras. Entre los problemas más conocidos están el ácaro Varroa destructor, el hongo Nosema ceranae o la avispa asiática (Vespa velutina), que afecta especialmente a algunas zonas como Galicia.
4. Cambio climático
Los cambios de temperatura, las sequías, los fenómenos meteorológicos extremos y las alteraciones en los ciclos de floración pueden afectar a la disponibilidad de alimento para las abejas y otros polinizadores.
5. Menor diversidad vegetal
Los monocultivos y la falta de variedad de plantas reducen la cantidad y diversidad de alimento disponible para los polinizadores. Para que las abejas puedan alimentarse durante más meses del año, necesitan flores variadas y escalonadas en el tiempo.
¿Qué pasaría si no hubiera abejas?
La desaparición de las abejas y otros polinizadores tendría consecuencias importantes para la naturaleza y para nuestra alimentación.
Muchos alimentos dependen en mayor o menor medida de la polinización: frutas, verduras, frutos secos, semillas y otros cultivos. Sin polinizadores, algunos alimentos serían más escasos, más caros o más difíciles de producir.
Además, muchas plantas silvestres también dependen de la polinización animal para reproducirse. Si disminuyen los polinizadores, también se ven afectados los ecosistemas que dependen de esas plantas: insectos, aves, pequeños mamíferos y otros seres vivos.
Por eso, proteger a las abejas no es una cuestión aislada. Es una forma de cuidar la biodiversidad, la agricultura y el equilibrio de los ecosistemas.
Qué podemos hacer para ayudar a las abejas
No hace falta tener colmenas ni un gran jardín para ayudar a los polinizadores. Hay acciones sencillas que pueden marcar la diferencia, especialmente si se suman muchas personas.
- Plantar flores atractivas para polinizadores. Si tienes balcón, terraza o jardín, puedes plantar romero, lavanda, caléndula, tomillo, amapolas, borraja, salvia o flores silvestres de la zona.
- Elegir plantas con floración escalonada. Lo ideal es combinar especies que florezcan en diferentes épocas del año para que las abejas encuentren alimento durante más tiempo.
- Evitar pesticidas e insecticidas innecesarios. Si necesitas tratar alguna planta, busca alternativas menos agresivas y evita hacerlo en horas de máxima actividad de los polinizadores.
- Dejar pequeñas zonas más silvestres. No todo tiene que estar perfectamente cortado o limpio. Un rincón con flores espontáneas puede servir de refugio y alimento para muchos insectos.
- Apoyar a apicultores locales. Comprar miel y productos apícolas de proximidad ayuda a sostener una apicultura más cercana y vinculada al territorio.
- Consumir productos ecológicos, locales y de temporada siempre que sea posible. La agricultura ecológica ayuda a reducir el uso de determinados agroquímicos y favorece prácticas más respetuosas con el suelo, el agua y la biodiversidad.
- Colocar refugios para abejas solitarias. Muchas abejas no viven en colmenas. Algunas especies anidan en pequeños agujeros, tallos huecos o directamente en el suelo.
En Esturirafi también puedes encontrar alternativas sencillas para cuidar pequeños espacios verdes, como el pack de 2 bombas de semillas “Salvemos a las abejas”, con semillas pensadas para favorecer la biodiversidad.
Día Mundial de las Abejas: una fecha para recordar lo importante
El Día Mundial de las Abejas es una oportunidad para recordar que la biodiversidad no es algo lejano. Está en los alimentos que comemos, en las flores que vemos, en los insectos que a veces pasan desapercibidos y en la forma en la que producimos y consumimos.
No se trata de hacerlo todo perfecto, sino de tomar decisiones más conscientes cuando podamos: plantar flores, reducir el uso de pesticidas, apoyar la agricultura ecológica y valorar el papel de los polinizadores.
Cuidar a las abejas es también cuidar la vida que nos rodea.
- Día Mundial de las Abejas. FAO.
- Día Mundial de las Abejas. Naciones Unidas.
- Abejas. Greenpeace España.
- Alimentos bajo amenaza: valor económico de la polinización. Greenpeace España.
- Why pollinators need us now. Comisión Europea.
- Confirman el papel de la avispa asiática en el declive de las abejas. Agencia SINC.

9 Comentarios
Me ha gustado mucho Rut!! Me encantan las abejas 🙂
Un abrazo!
Gracias! Había que contar muchas cosas! 🙂
Un abrazo!!
¡Ya he firmado la petición!
Aunque les tenga un pánico horrible por lo muchísimo que me duelen las picaduras, soy una fiel defensoras de ellas…no puedo vivir sin la miel y
Además, mi abuela tenía su panal de abejas y siempre sacaba la miel sin traje ni nada y nunca le picaban…era la "Queen Bee" y ellas lo sabían.
Excelente post.
Muchas gracias!
Me encanta la historia de tu abuela! esa miel debía estar buenísima… 🙂
Un abrazo!
Me ha encantado el post, y la verdad es que me has dejado casi con curiosidad de tu trabajo de polinizadores jajaja. Yo no he tenido cosas tan chachis, aunque sí que es cierto que veo pocas abejas, y mira que hay muchísimas flores cerca de mi facultad…
El otro día por tumblr vi que las abejas que están en el suelo, que parece que están muertas o van a estarlo, si les das un poquito de agua con azúcar vuelven a sobrevivir. No sé si será verdad, pero tal vez por probar nadie pierde nada.
A mi las abejas ya no me asustan tanto, pero las avispas… el otro día se metió una avispa asiática en casa, creo que no he chillado más en mi vida.
¡Un besín!
Hola Gema!
Uy…ese trabajo tendría que buscarlo jejeje 🙂 Sí, lo de las abejas es una pena, son muchos factores los que les influyen. Y es una pena que no encuentren una solución..
Sí, a mi las avistas me dan mucho más miedo… 🙂
Un beso!
Una entrevista al responsable de las campañas agrícolas de Greenpeace, Luis Ferreirín, y al responsable de apicultura de COAG, Ángel Díaz, sobre la polinización de las abejas como pieza clave para el equilibrio ecológico del planeta.
http://www.ondacero.es/temas/entrevista-1/
Gracias Irene!! Besos!!
Un post genial!! Da mucha pena que cada vez hayan menos abejas… y qué gran trabajo hacen!! Dicen que si desaparecen, el mundo acabará ya que son las encargadas, como bien decís, de polinizar casi la totalidad de las plantas. Esperemos que no suceda. Muchas gracias por compartir 🙂 saludos!